El lienzo deja de ser un soporte pasivo para convertirse en un territorio sagrado donde la pintura brota como si emergiera de la propia tierra chilena. Bajo esta premisa se presenta “El Grito Pintado de la Tierra y el Espíritu”, la nueva exposición del artista visual Eduardo Briones, la cual invita al espectador a sumergirse en una obra cargada de coherencia emocional y fuerza telúrica. La exhibición permanecerá abierta al público en la Sala Arte Mercado desde el lunes 22 de junio hasta el miércoles 8 de julio.
“Es un privilegio contar con la madurez plástica de Eduardo en nuestro espacio. Su obra no solo representa la técnica del óleo en su máxima expresión, sino que también establece un puente necesario entre nuestras raíces y la contemporaneidad, reafirmando el compromiso de esta sala con la identidad regional”, resaltó Víctor Sepúlveda, el encargado de la sala dependiente de la dirección municipal de Cultura, Arte y Patrimonio.
La propuesta del artista destaca por una paleta cromática de ocres ardientes, azules profundos y rojos terrosos que dotan a la superficie de una cualidad casi geológica. Según destaca el crítico y artista visual Esael Araujo Funes, la obra de Briones es un “lenguaje maduro que entreteje tradición y contemporaneidad, figuración y abstracción, en un diálogo constante con la identidad y la memoria ancestral”.
Araujo añade que las figuras del artista no flotan en el vacío, sino que “emergen de la materia misma de la pintura, como si brotaran del suelo chileno, del bosque mapuche, de la sangre y la historia”.
Eduardo Briones, artista nacido en Chillán, es licenciado por la Academia de Artes Visuales de la Escuela Artística Claudio Arrau León. Con más de 18 años de trayectoria, su trabajo ha transitado por diversos senderos, consolidándose como una de las voces más auténticas de su generación al retratar el “alma sureña”.
Su lenguaje visual se centra especialmente en la pintura al óleo, abordando desde el retrato con solidez psicológica hasta abstracciones antropomorfas cargadas de simbolismo. La cosmovisión mapuche impregna su trabajo no como una ilustración, sino como una “sustancia viva” que une lo espiritual y lo material. A lo largo de su carrera, Briones ha integrado colectivos multidisciplinarios y proyectos muralistas, llevando su arte a diversas regiones del país y al extranjero, con exposiciones destacadas en Francia y Alemania.