Códigos QR reviven la historia en el Cementerio Municipal

La tecnología permite a los visitantes conocer el legado de grandes figuras, desde Claudio Arrau hasta la primera Miss Chile, a través de sus dispositivos móviles.

El Cementerio Municipal de Chillán no es solo un lugar de recogimiento. Hoy se ha convertido en un espacio de memoria digital gracias a una innovadora iniciativa impulsada por sus propios funcionarios: la incorporación de códigos QR en las tumbas y mausoleos más emblemáticos.

“Esta herramienta permite que los visitantes, que habitualmente acuden al camposanto como parte de un circuito turístico, accedan de forma instantánea a reseñas detalladas sobre los personajes que forjaron la identidad cultural de la región”, explicó el director del recinto municipal, Hernán Hernández.

El proyecto comenzó a gestarse en abril de 2025 y quedó plenamente operativo a fines del año pasado. El circuito cuenta con 13 puntos de información estratégicamente ubicados que conducen al sitio web cementeriomunicipalchillan.cl.

“Gracias a esta iniciativa, a través de estos códigos, las lápidas se transforman en portales digitales de conocimiento”, destacó el alcalde Camilo Benavente.

Los visitantes pueden escanear los códigos y leer textos que narran la vida y obra de residentes ilustres en el Parque de los Artistas. Entre ellos, el maestro Claudio Arrau, cuya relevancia mundial ahora es fácilmente consultable a pie de tumba. También figuran la escultora Marta Colvin y el recordado director técnico Nelson Oyarzún, otra de las personalidades más visitadas.

Uno de los puntos más llamativos se ubica en el interior del mausoleo familiar, en el pasillo central izquierdo del Patio uno. Allí se encuentra el nicho de Violeta Gómez Briseño, la primera Miss Chile. Nacida en Penco, participó en el concurso Miss Latinoamérica celebrado en 1930 en Miami. Posteriormente regresó a Chile, donde conoció al chillanejo Gabriel Mardones, quien se convirtió en su segundo esposo, según relata el portal Los archivos de Chilean Charm.

La selección también incluye estructuras de alto valor histórico, como el mausoleo de la familia Ramírez Ham.

“La respuesta ha sido muy positiva; la gente nos ha felicitado porque ha resultado de gran utilidad para conocer a nuestros artistas locales”, subrayó Hernández.

La idea ahora es ampliar el proyecto a más personajes, tumbas y mausoleos. Incluso, la diversidad arbórea del camposanto abre la posibilidad de incorporar códigos QR en especies como cedros, pinos radiatas, mañíos y cedros del Líbano, entre otras.