Cargado de compromiso por el bien común se vivió en el encuentro entre el Obispo de la Diócesis San Bartolomé, Monseñor Andrés Ferrada Moreira y el alcalde Camilo Benavente. En la visita protocolar se marcó el inicio de un diálogo institucional que busca fortalecer la colaboración entre la Iglesia y la administración local en beneficio de la comunidad.
Durante la cita, Monseñor Ferrada expresó su gratitud por la recepción brindada por el municipio y destacó la importancia de trabajar unidos en proyectos de largo plazo que impacten positivamente en las familias y en la ciudad.
“Muy agradecido del alcalde habernos recibido, aquí llegando a Chillán conversamos de varias cosas, compartimos varios puntos y en lo fundamental estamos de acuerdo en el servicio de todas las autoridades para el bien común, para el bien de la gente, para el bien de las familias y sobre todo pensando en que un proyecto de ciudad, un proyecto de comunidad se extiende por muchos años”, señaló el Obispo.
Por su parte, el alcalde Camilo Benavente valoró la trayectoria y el aporte del nuevo pastor diocesano, subrayando la relevancia de contar con líderes espirituales que inspiren a la comunidad.
“Conocer al Obispo, una persona que tiene una ascendencia en nuestro país reconocida, con una trayectoria impecable, de aporte solidario a las diversas comunidades, en realidad eso se agradece porque cuando hay referentes de esa envergadura nos hacen bien a toda una ciudad. La idea, como siempre, es colaborar, aportar, hay proyectos comunes, infraestructuras y también una cuestión espiritual y de fe que mueve a la ciudad”, afirmó el jefe comunal.
La visita protocolar se enmarca en el inicio de la gestión pastoral de Monseñor Ferrada en Chillán, y abre la puerta a futuras instancias de cooperación entre la Iglesia y el municipio. Ambas autoridades coincidieron en que el trabajo conjunto permitirá proyectar una ciudad más inclusiva, solidaria y con visión de futuro, donde la fe y el desarrollo urbano se complementen en beneficio de todos los habitantes.